Presión laboral en la atención sanitaria: la tecnología como parte de la solución
La escasez de personal y el envejecimiento de la población presionan al sector sanitario. Cómo la automatización de flujos de trabajo y las herramientas digitales pueden reducir estructuralmente las cargas administrativas.
El sector sanitario bajo presión
El sector sanitario neerlardés se enfrenta a uno de los mayores desafíos de su historia. La escasez de personal crece de forma constante: actualmente hay decenas de miles de vacantes en el sector sanitario que permanecen estructuralmente sin cubrir. Según CBS y RIVM, 1 de cada 6 trabajadores sanitarios considera seriamente abandonar el sector – no por el trabajo en sí, sino por la presión laboral y las condiciones que lo rodean.
Al mismo tiempo, la demanda de atención sanitaria aumenta considerablemente. El envejecimiento de la población hará que los Países Bajos experimenten en los próximos años un aumento de la demanda sanitaria del 30 al 40 por ciento de cara a 2030 (RIVM). Más personas mayores que desean vivir más tiempo en su hogar, más enfermedades crónicas y una necesidad de atención más compleja: se necesitan más manos junto al paciente, mientras que simplemente no están disponibles.
Las consecuencias son visibles en toda la cadena. Los porcentajes de burnout entre el personal de enfermería son considerablemente superiores a la media nacional. En salud mental, los tiempos de espera se prolongan durante meses, mientras los pacientes necesitan ayuda urgente. Los profesionales experimentan que disponen de demasiado poco tiempo para la esencia de su profesión: el cuidado de las personas.
Este no es un problema temporal. La combinación de cambios demográficos y escasez en el mercado laboral deja claro que el sector sanitario necesita soluciones estructurales. Trabajar más duro ya no es una opción: trabajar de forma más inteligente es una necesidad.
¿A dónde va el tiempo?
Antes de buscar soluciones, es esencial comprender a dónde va realmente el tiempo de los profesionales sanitarios. Estudio tras estudio confirma la misma imagen: de media, los trabajadores sanitarios dedican el 40% de su tiempo de trabajo a la administración (fuente: Berenschot/KPMG). Eso es casi la mitad de cada jornada laboral que no se dedica a la atención directa al paciente.
Doble introducción de datos
La misma información debe introducirse en múltiples sistemas porque estos no se comunican entre sí. Un enfermero introduce los datos del paciente en la HCE, luego otra vez en el sistema de planificación y nuevamente en el sistema de facturación. Esto no solo cuesta tiempo, sino que también aumenta la probabilidad de errores.
Búsqueda de información
La información relevante del paciente está dispersa entre diferentes sistemas y departamentos. Los profesionales dedican valiosos minutos a buscar expedientes, consultar a colegas y navegar por aplicaciones no integradas.
Coordinación telefónica
La coordinación entre departamentos, derivadores y socios de la cadena asistencial se realiza en gran medida por teléfono y correo electrónico. Se necesitan múltiples intentos para contactar con la persona adecuada, lo que genera retrasos en la prestación de la atención.
Procesos basados en papel
A pesar de la digitalización, muchas instituciones sanitarias siguen trabajando con formularios, faxes y flujos de trabajo manuales que podrían digitalizarse fácilmente. Piense en formularios de admisión, declaraciones de consentimiento e informes que aún se mantienen en papel.
El resultado es un círculo vicioso: las altas cargas administrativas generan más presión laboral, lo que lleva a más bajas, lo que a su vez genera aún más presión laboral para los empleados restantes. Para romper este círculo, se necesita un enfoque fundamentalmente diferente.
Automatización de flujos de trabajo como solución estructural
Dejemos algo claro: la tecnología no está para sustituir a las personas. El objetivo de la automatización de flujos de trabajo en la atención sanitaria es liberar a los profesionales de tareas repetitivas, para que tengan más tiempo para lo que realmente importa: el contacto personal con pacientes y clientes.
Aplicaciones concretas de automatización de flujos de trabajo que tienen un impacto directo en la práctica diaria:
Procesamiento automatizado de admisiones
Las solicitudes se procesan, clasifican y derivan automáticamente al departamento o profesional adecuado. Esto ahorra horas de procesamiento manual por semana y reduce considerablemente el tiempo de espera para los pacientes.
Cuestionarios digitales y mediciones previas
Los pacientes completan cuestionarios en su hogar a través de un portal seguro. Las respuestas fluyen automáticamente a la HCE, de modo que el profesional ya dispone de la información relevante en la primera consulta, sin introducción manual.
Planificación y programación automáticas
El software de planificación inteligente tiene en cuenta la disponibilidad, el tiempo de desplazamiento, las competencias y las preferencias del paciente. Esto reduce el tiempo que los líderes de equipo dedican a la programación y optimiza el despliegue del escaso personal.
Integración entre HCE y otros sistemas
Cuando los sistemas se comunican de forma fluida entre sí, desaparece la necesidad de la doble introducción de datos. El ecosistema CareHub de PCD está específicamente diseñado para esto: una plataforma abierta en la que tecnologías sanitarias complementarias colaboran mediante integraciones estandarizadas.
Estas formas de automatización no son música del futuro. Ya se aplican con éxito en organizaciones sanitarias de todo el país. La diferencia está en el enfoque: no implementar un sistema aislado, sino construir un ecosistema en el que todo funcione conjuntamente.
Herramientas digitales que marcan la diferencia
Además de la automatización de flujos de trabajo, existen herramientas digitales específicas que reducen de forma medible la presión laboral en la atención sanitaria. La fuerza reside en la combinación: cuando estas herramientas están interconectadas, potencian mutuamente su efecto.
Portales de autoservicio para pacientes
Los pacientes y cuidadores informales acceden a un portal seguro donde pueden consultar citas, subir documentos y enviar mensajes. Esto reduce el número de llamadas telefónicas y otorga a los pacientes más control sobre su propio proceso asistencial.
Videoconsulta para atención híbrida
No toda consulta requiere una visita presencial. La videoconsulta hace posible modelos de atención híbrida en los que el contacto presencial se combina con seguimientos digitales. Esto ahorra tiempo de desplazamiento a los profesionales y es accesible para los pacientes.
Analítica predictiva para detección temprana
Mediante el análisis inteligente de datos, los riesgos pueden detectarse de forma temprana. Piense en el reconocimiento de patrones que indican un deterioro de la salud, de modo que se pueda intervenir de forma proactiva en lugar de reactiva.
Informes automatizados
Los informes para aseguradoras de salud, municipios y mediciones internas de calidad pueden automatizarse en gran medida. Esto no solo ahorra tiempo, sino que también aumenta la precisión y la consistencia de los datos.
Los resultados hablan por sí solos. En nuestros casos del portfolio observamos que un enfoque integrado de herramientas digitales puede llevar a una reducción de las cargas administrativas del 60%. No se trata de una mejora marginal, sino de un cambio fundamental en cómo los profesionales sanitarios emplean su tiempo.
Mantener la dimensión humana
Con todas las posibilidades tecnológicas, hay un principio rector: la tecnología debe reforzar la humanidad en la atención sanitaria, no sustituirla. El valor de un oído que escucha, una mirada de aliento o una mano cálida no se puede digitalizar, y no debe hacerse.
Lo que sí puede y debe digitalizarse son los procesos que apartan a los profesionales de ese contacto humano. Cada minuto que un enfermero ahorra en administración es un minuto que puede dedicar a sus pacientes. Cada acción que un sistema puede asumir automáticamente es una acción menos que puede generar errores o frustración.
Por eso es crucial elegir tecnología que se adapte a los procesos de trabajo existentes. Las soluciones impuestas desde arriba sin respaldo en el terreno están condenadas al fracaso. Las mejores herramientas digitales son las que los propios profesionales sanitarios experimentan como un apoyo.
PCD CareHub aplica un enfoque claro en esto: invertimos en tecnologías probadas que se integran de forma fluida con los sistemas que las organizaciones sanitarias ya utilizan. A través del ecosistema CareHub, conectamos soluciones complementarias en un conjunto coherente, sin que el personal tenga que pasar por un cambio completo de sistema.
40%
Tiempo en administración
Fuente: Nictiz e-health Monitor, 2024
60%
Reducción alcanzable
Fuente: CareHub case studies
30-40%
Más demanda sanitaria en 2030
Fuente: RIVM Toekomstverkenning Zorg, 2024
El futuro de la atención sanitaria no reside en elegir entre personas y tecnología. Reside en la combinación: tecnología que saca lo mejor de las personas. Profesionales sanitarios que pueden volver a hacer aquello por lo que una vez eligieron esta profesión: cuidar de los demás. Esa es la promesa de la digitalización inteligente, y es a lo que PCD CareHub se dedica cada día.
Reducir la presión laboral comienza por trabajar de forma más inteligente
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